Ten una higiene adecuada.
- Si no
hueles a limpio y fresco, no importará cuán encantador seas o lo bien que
se vea tu ropa. Es importante poner las manos a la obra en tu higiene para
que las personas no se distraigan de tus cualidades encantadoras.
- Asegúrate
de lavarte las manos después de ir al baño. Es lo más caballeroso que
debes hacer y evita la propagación de enfermedades.
Ponte ropa
favorecedora.
Si quieres ser un caballero, ponte ropa que te quede, tira
la ropa llamativa y evita las modas que te hacen ver ridículo (por ejemplo, las
gorras de béisbol inclinadas a un lado). No te compliques y te verás elegante y
caballeroso.
Es muy importante usar pantalones que te queden bien.
Asegúrate de sujetar tus pantalones con un cinturón sencillo y bonito para
demostrar que realmente piensas mucho en tu apariencia.
La próxima vez que necesites un traje, asegúrate de que te
midan en lugar de escoger uno por tu cuenta. Un verdadero caballero hace un
esfuerzo por su apariencia y hace todo lo posible para usar ropa que le quede
bien.
Arréglate bien.
Para ser un verdadero caballero, tienes que asegurarte de
que tu cabello esté regularmente bien peinado y esmerarte en afeitarte el vello
facial o mantener una barba sólida y bonita.
- Incluso
tener las uñas limpias hace la diferencia. Límpiate debajo de las uñas y
recórtalas cada día o dos para asegurarte de que tus manos tengan una
apariencia limpia.
- Recorta
los pelos sobresalientes de tu nariz para estar arreglado.
Da un apretón de manos firme.
Un verdadero caballero sabe dar un verdadero apretón de
manos. Ya sea que conozcas a tu futuro jefe, al padre de tu novia o al novio de
tu hermana, debes asegurarte de mirar a la persona a los ojos, apretar su mano
con firmeza y demostrar que hablas en serio. No aprietes su mano demasiado
fuerte para alardear, dale un apretón firme que muestre te importa dar una
buena impresión. Esto mostrará que eres un caballero que se toma el tiempo para
saludar a las personas nuevas.
- Si
una persona nueva que no conoces entra a la habitación y te la presentan,
ten la delicadeza de pararte antes de darle un apretón de manos.
Evita las acciones
ofensivas en público.
Si estás en público, deberás evitar tirarte pedos, eructar,
hablar demasiado alto, ser demasiado exigente, agarrar tu entrepierna o
emborracharte demasiado. Un caballero siempre tiene el control de sí mismo,
tanto de su cuerpo como de su mente. Sin embargo, si pierdes el control, es
importante disculparse en lugar de actuar como si nada hubiera pasado. Los
caballeros no deben activar y desactivar su caballerosidad como si fuera un
interruptor y el público debe ver lo mismo que las mujeres ven en ti cuando
estás tratando de conocerlas.[1]
Recuerda que un verdadero caballero es una persona que puede
salir a la calle sin hacer una escena o avergonzarse a sí mismo.
La autoconciencia es parte clave para ser un caballero.
Siempre debes tener una idea de cómo te perciben los demás y de si tus acciones
pueden considerarse ofensivas.
Ayuda a las personas a tu alrededor.
- Presta
atención a las personas que podrían necesitar algo de ayuda pero
posiblemente no la pidan. A ese hombre cargando una bandeja de café le
encantaría que le abras la puerta, pero es posible que no te lo pida.
Ten una conversación educada.
Prepárate para hacer preguntas como “¿Cómo estuvo tu día?”,
“¿Puedo ayudarte?”, etc. o realizar afirmaciones de cortesía como “Déjame
alcanzarte eso”, “Yo me encargo de eso”, etc. Aprende a hablar lenta y
cuidadosamente y tómate un momento para realmente hablarles a las personas de
manera educada sin importar qué tan apurado estés. Ya sea que hables con tu
vecino o con la chica linda en tu clase de física, haz un esfuerzo para
sonreír, ser amable y tener una charla pequeña pero interesante sobre cómo le
fue en su día. Un caballero no va directo al grano, por el contrario, se toma
su tiempo para llegar a conocer a la gente.
- Poder
mantener una conversación es una señal de clase y madurez, los cuales son
dos aspectos importantes para ser un verdadero caballero.
Evita a toda costa decir palabras soeces.
No insultes a nadie, ¡jamás! No hables de un tema vulgar. Si
te es muy difícil dejar de hacerlo, baja el tono lo más que puedas. No es para
nada caballeroso, especialmente alrededor de señoritas, personas mayores o
personas más refinadas. Si lo haces, debes disculparte y tratar de evitar que
ese comportamiento ocurra en el futuro. Si estás en una situación en la que
tiendes a decir palabras soeces más a menudo (por ejemplo, al ver deportes,
conducir en el tráfico, etc.), ten un cuidado especial para no hacerlo. Del tal
manera, podrás ser un caballero perfecto.
- Además
de las palabras soeces, deberás evitar toda obscenidad o comentario vulgar
en general. Recuerda que lo que es divertido para ti y tus amigos a
puertas cerradas no siempre puede ser apropiado para la chica a quien vas
a cortejar.
No hables demasiado de ti mismo. Al principio, puedes
hacerlo para que los demás conozcan un poco acerca de ti, pero deberás esperar
para contar hasta la última cosa de ti. Además de hacerte un conversador mucho
más deseable, el hecho de no compartir mucho te hará más misterioso, cosa que
muchas mujeres consideran atractivo. Conoce un poco la actualidad de la música,
los deportes y la política para que te veas inteligente cuando tengas una
conversación.
Más bien, concéntrate en preguntarles a los demás sobre sus
intereses, pasatiempos y planes. Hazles saber que estás más interesado en ellas
que en ti.
Evita tocar temas polémicos o incómodos.
Aprende
a evitar la política hasta que conozcas mejor a alguien y aprende a ser neutral
si alguien menciona algo al respecto. Un simple encogimiento de hombros hará
maravillas. Un caballero no incomoda a los demás. Céntrate más en ser agradable
y hacer que la gente se sienta cómoda en lugar de probar que tienes la razón y
que sus opiniones no tienen valor. No tienes que demostrarle nada a nadie para
impresionar a las mujeres. Lo que es mucho más impresionante, de hecho, es tu
capacidad para llevarte bien con la gente.
- Siempre
recuerda conocer a tu público. Lo que puede ser divertido para un chico de
clase obrera tal vez no lo sea para una persona rica de la alta sociedad.
Sé sensible a las necesidades e intereses de los demás.
Trata a todos con
respeto.
Ser un caballero no solo significa ser amable y cortés con
las mujeres hermosas, significa serlo con los demás hombres, ancianos e incluso
niños. Un verdadero caballero no deberá “activar” y “desactivar” su encanto.
Por el contrario, debe ser amable y respetuoso con absolutamente todos los que
lo merezcan. Respeta el espacio de una persona no acercándote demasiado cuando
le hables. Respeta su privacidad no mirándola por encima del hombro o
haciéndole demasiadas preguntas personales. La clave es hacer que las personas
se sientan cómodas y bien consigo mismas, no que sientan maltratadas.
Saluda a la gente cuando pases por su lado, pregúntale cómo
le va y discierne cuándo quiere estar sola.
Evita hablar demasiado alto o hacer mucho ruido en público o
incluso en tu casa, por respeto a tus vecinos. No es respetuoso actuar como si
fueras la única persona en el planeta.
Asegúrate de masticar la comida con la boca cerrada por
respeto a tus compañeros de cena.
No trates a las mujeres como objetos.
Lo peor que puedes hacerle a una mujer es mirarla de
arriba abajo como si fuera un pedazo de carne. Las mujeres son seres humanos
con propios pensamientos, esperanzas y metas. Nunca debes mirarlas con lujuria
ni tratarlas como si existieran solo para servirte un banquete con tus ojos.
Cuando conozcas a una mujer, pregúntale su nombre y conócela de verdad, en
lugar de simplemente mirarla como si la estuvieras desvistiendo con tu mente.
Si miras así a una mujer, se dará cuenta al instante y querrá irse de
inmediato.
- Los
caballeros entienden que a las mujeres se las debe tratar con respeto.
Ellos no les hablan con frases cursis para conquistarlas y prefieren
coquetearlas con algo alegre y de buen gusto.
Evita los altercados físicos.
Evita las peleas, porque no es la mejor manera de
resolver problemas. Sin embargo, un verdadero caballero nunca se echa para
atrás cuando lo desafían, siempre se defiende a sí mismo y sus valores.
Recuerda priorizar y no sacrificar tus valores por alguien que claramente
quiere empezar una pelea con cualquiera. Si alguien se avergüenza a sí mismo
ofendiéndote, no te rebajes a su nivel, simplemente aléjate.
- No
creas que a las mujeres les impresionan los machones o los bravucones.
Demostrar que puedes resolver una discusión sin pelear es mucho más
impresionante y caballeroso.
Sé respetuoso en tus acciones.
Ábrele la puerta del auto, de los edificios, mueve la
silla para que se siente. Cada mujer es diferente y deberás ver con qué gestos
caballerosos se siente a gusto. Por ejemplo, podría ser muy caballeroso darle
tu chaqueta si tiene frío, pero si te dice que no es necesario, no insistas.
Cuando camines por la calle con una mujer, camina en el
lado más cercano al tráfico.
No ofendas a las mujeres.
Está bien burlarte de ellas, pero ser cruel no es de ninguna
manera el camino a seguir. Sin embargo, burlarte no significa que debas
insultarlas con palabras vulgares. No importa cuán bromista sea tu tono, a las
mujeres les duele que un “caballero” las insulte. Asimismo, nunca actúes como
si supieras más que una mujer sobre cierto tema simplemente porque eres hombre
y piensas que puedes “enseñarle” algo.
- Un
indicio de un caballero falso es un hombre que es agradable con una mujer
al principio, pero empieza a insultarla en el momento en que se da cuenta
de que no lo ve de manera romántica. Para ser un verdadero caballero,
debes aceptar la idea de que no todas las mujeres en el mundo caerán por
ti. Pese a ello, debes tratarlas con respecto, sin importar lo que quieran
o no.
Sé respetuoso con las mujeres cuando te despidas, sobre
todo en las noches.
Ofrécete a acompañarla a la puerta de su casa (o de su auto)
en lo posible. Si tiene que estacionar su auto lejos de su residencia
estudiantil o de su casa, siempre ofrécete a llevarla a su destino en auto. Al
mismo tiempo, no deberás excederte haciéndola sentir que no puede hacerlo sola.
- Huelga
decir que si una chica ha ido a tu casa, no debes quedarte en el sofá y
decir “Hasta luego” cuando se vaya. Haz el esfuerzo de por lo menos
llevarla hasta la puerta o su carro, sea cual sea el caso.
Decide si quieres
seguir algunas costumbres antiguas.
Es posible que sea difícil saber exactamente qué costumbres
seguir. De hecho, seguir alguna de ellas incluso puede ofender a algunas
mujeres que se sienten autosuficientes e independientes y consideran que la
idea de que un hombre las ayude es anticuada e incluso ofensiva. A continuación
mencionaremos algunas costumbres que antes se consideraban caballerosas, pero
ahora comienzan a perder fuerza:[3]
Pagar la cuenta.
Ayudarla a ponerse su abrigo.
Pararse cuando una mujer entra a la habitación.
Ofrecerle tu asiento.
Sé desinteresado.
Recuerda seguir teniendo gestos lindos con tu novia cuando
estés con ella. Si carga algo, levántalo cuando lo ponga abajo y siempre hazle
saber amablemente que quieres ayudarla diciéndole: “Déjame levantarlo por ti”,
sea cual sea el objeto. Recuerda: ser egoísta no es atractivo. Si vas a ver
televisión con tu novia y sabes que le gusta un programa o evento deportivo,
cámbialo a ese canal. Ella apreciará ese pequeño gesto más de lo que crees.
- Con
esto en cuenta, no querrás que tu novia se sienta impotente o como si
debieras hacer todo por ella. Toma nota: si se molesta cuando intentas
llevar sus cosas o la ayudas, quizá debas dar marcha atrás y ayudarla
cuando realmente lo necesite, no solo simbólicamente.
Dale regalos inesperados.
Puede ser agradable aparecerte con una tarjeta o una flor,
no solo en los días festivos. Lo costoso y lo llamativo no importa, lo que sí
importa es el esfuerzo. De hecho, una rosa, una pequeña nota de amor en su
almohada, el libro que ha estado esperando leer o un beso sincero, mantendrá a
cualquier chica feliz durante días. Estos pequeños regalos le harán ver que
está en tu mente, incluso cuando no está contigo. Asimismo, agradecerá el
esfuerzo que has hecho para darle algo.
- Si
bien los dulces y las flores son agradables, los regalos personalizados lo
son aún más. Dos entradas para una obra de teatro que ha estado esperando
ver, un recuerdo con su nombre escrito en él de un lugar que hayan
visitado juntos o un póster que te hizo pensar en ella realmente muestra
que piensas en ella y que no es solo una versión romántica de lo que
podría ser cualquier chica.
Dale mucho afecto.
Si realmente la quieres, exprésaselo con caricias. Si estás
en público, toma su mano, pon tu brazo alrededor de su hombro o dale un beso en
la mejilla cuando lo desees. Cuando estén solos, podrás ser un poco más íntimo
besándole en el cuello o acariciar su espalda o muslos, siempre y cuando lo
desee. Para ser un verdadero caballero, debes ir poco a poco y esperar a que
esté lista antes de ir más allá.
- Los
verdaderos caballeros se sienten orgullosos de que los vean con sus novias
y les dan mucho cariño, aunque sus amigos estén con ellos. No dejes de
soltarle la mano a tu novia cuando tus amigos se acerquen. Por otro lado,
no es muy caballeroso tratar de besarla apasionadamente en público.
Nunca digas nada
negativo de ella a tus amigos.
Si realmente quieres
ser un verdadero caballero, nunca deberás decir nada negativo de tu novia
frente a tus amigos. Quizá pienses que es genial quejarte de ella o actuar como
si realmente no te interesara, pero este es un comportamiento sumamente
lamentable e irrespetuoso. De alguna forma tu novia se enterará y quedarás en
ridículo. El único momento en que puedes hablar acerca de tu novia con tus
amigos es para elogiarla o para pedirles consejos en determinada situación.
La clave para ser un caballero es tener respeto por todas
las personas. No hay nada más irrespetuoso que oler la ropa sucia de tu novia y
hacer un gesto de mal olor solo para hacer reír a los demás.
No la obligues a hacer algo con lo que no se sienta a
gusto.
Un verdadero caballero reconoce los límites de una mujer y
los respeta. Si no está lista para acostarse contigo o no quiere tener
relaciones antes del matrimonio o un compromiso serio, entonces deberás
respetar su decisión y no presionarla. Quizá las relaciones sexuales no te
parezcan gran cosa, pero cada mujer tiene sus propios límites y sus propias
ideas de lo que desea hacer con su cuerpo. Jamás le obligues a hacer más de lo
que quiere y nunca le hagas sentir mal por no cambiar de opinión.
- Un
verdadero caballero deja que la mujer decida hasta dónde quiere ir y nunca
la hace sentir culpable o mal por no hacer lo que él quiere. Un verdadero
caballero se toma su tiempo para escuchar a una mujer y tiene la paciencia
para esperar a la indicada.
- Si
bien ser útil es bueno, no seas autoritario.
- Un
caballero puede reconocer cuando pierde una pelea. Ten en cuenta la
diferencia entre hacer valer tus derechos y ser un tonto.
- Los
caballeros tienen dignidad y honor, pero son humildes y reflexivos. No
eres mejor que nadie solo por hacer algo diferente.
- Nunca
consumas drogas ni bebas alcohol en exceso, sino nublarán tu juicio.
Recuerda que un verdadero caballero tiene el control de sí mismo en todo
momento.
- Si
ella tiene frío y no tiene un abrigo, ofrécele el tuyo. Si se niega
amablemente, quítatelo y dáselo de todos modos. Algunas chicas pueden ser
tímidas, así que siempre pregúntales de nuevo o pónselo en sus hombros.
Sin embargo, nunca debes presionarla demasiado. Si realmente no quiere tu
abrigo, no le insistas.
- Si no
están de acuerdo en algún tema, pero decides ceder, olvídate del asunto y
no lo vuelvas a mencionar.
- Si
bien ser útil es bueno, no seas autoritario.
- Un
caballero puede reconocer cuando pierde una pelea. Ten en cuenta la
diferencia entre hacer valer tus derechos y ser un tonto.
- Los
caballeros tienen dignidad y honor, pero son humildes y reflexivos. No
eres mejor que nadie solo por hacer algo diferente.
- Nunca
consumas drogas ni bebas alcohol en exceso, sino nublarán tu juicio.
Recuerda que un verdadero caballero tiene el control de sí mismo en todo
momento.
- Si
ella tiene frío y no tiene un abrigo, ofrécele el tuyo. Si se niega
amablemente, quítatelo y dáselo de todos modos. Algunas chicas pueden ser
tímidas, así que siempre pregúntales de nuevo o pónselo en sus hombros.
Sin embargo, nunca debes presionarla demasiado. Si realmente no quiere tu
abrigo, no le insistas.
- Si no
están de acuerdo en algún tema, pero decides ceder, olvídate del asunto y
no lo vuelvas a mencionar.















