Sunday, March 8, 2015

Estas son algunas situaciones por las que nunca debes preocuparte



Es normal que hoy día nos preocupemos literalmente por todo. Vivimos en un mundo tan estresado y lleno de responsabilidades que el pensar en que no tenemos ninguna preocupación ¡nos hace preocuparnos más! Nos sentimos que si no estamos en la continua búsqueda de una solución, quizás no somos lo suficientemente ambiciosas para conseguir nuestras metas. Estas son algunas de las situaciones por las que nunca debemos preocuparnos

CUANDO EL TRÁFICO NO AVANZA

A todas nos ha pasado: estás tarde para algo, y de repente, el tráfico te juega una mala pasada y deja de moverse; o el autobús no llega; o el subterráneo se retrasa. Pero la verdad es que no importa cuántas veces toques la bocina o lo fuerte que suspires y voltees los ojos cuando el autobús no llega, ya estás tarde y no puedes hacer más nada. Puede que tu jefe se moleste pero probablemente, si saliste a tiempo, habrá otras personas que también ¡vayan a llegar tarde como tú!
Así que estos momentos puedes usarlos para calmarte, meditar en vez de estresarte por un carro que no se mueve delante de ti.

NO HACER EL EJERCICIO DIARIO

Puede que seas súper activ@ o que estés en un plan para perder peso. Pero es más común de lo que tu preocupación te deja ver. La alarma no sonó, estás súper más cansada de tanto trabajo, dormiste mal porque tu pareja te dio un concierto de ronquidos. Sea cual sea la razón y no puedas ir a ejercitarte un día, pues listo, no lo hiciste. No se perdió nada. No vas a engordar 10 libras por no hacerlo.
Además que hacer ejercicio cuando andas súper apurada o súper cansada puede llevarte a lesionarte y eso sí te obligará a suspender tus ejercicios por largo tiempo. Tomate una pausa, recarga energías y vuelve mañana con toda la fuerza.

No comments:

Post a Comment